Dalamino

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Schneider aparece de manera furtiva

anónimo en paisaje urbano nocturno

Empecé a leer Abbadón el exterminador y me encontré con una loca escena de espiritismo que incluía a unas mujeres en trance, a un señor poniendo la mano sobre sus cabezas y ordenando a una de ellas traer un mensaje para Sabato, a un joven sufriendo convulsiones, a un piano que en algún momento una entidad del pasado debería hacer sonar, y a unas manos que no pueden más que aporrear las teclas del instrumento porque los dedos están agarrotados. Yo viví aquel evento como una experiencia real, horrible y muy intensa, a pesar de encontrarlo, al mismo tiempo, bastante cómico. El propio Sabato, que aparece como personaje y para quien se realizó al fin y al cabo la sesión (el objetivo era traer un mensaje del pasado que debía asistir al escritor en la concepción de su novela), sale a dar un paseo y entonces en la calle le ocurre algo que para él supone un extraño suceso, le parece ver al doctor Schneider, alguien que había estado desaparecido mucho tiempo. Sabato se pregunta si no ha sido la sesión de espiritismo la que ha traído a ese Schneider de vuelta.

¿Quién es este doctor Schneider y por qué es importante para Sabato? No he podido seguir con la lectura de la novela porque algunos asuntos desagradables y otros simplemente impostergables me han mantenido bastante ocupados. Pero Schneider ha conseguido abrirse camino por otros medios.

Hace unos días, en un inesperado momento libre de cualquier tipo de ansiedad, me encontraba reflexionando sobre la posibilidad de hacerme un sitio web, y para inspirarme sobre cómo debería ser este, visité el de Enrique Vila-Matas, el cual es un pequeño laberinto hipertextual donde uno puede perderse fácilmente y en el mejor de los sentidos. Entré en la sección titulada Autobiografía literaria, donde se encuentra una Cronología en forma de menú desplegable con todos los títulos de V-M ordenados. Sin ningún tipo de objetivo en mente, por pura decisión espontánea de cyber-flâneur me puse a leer todos los títulos, uno por uno, desde Mujer en el espejo contemplando el paisaje, pasando por esos que he oído mil veces, como París no se acaba nunca, pasando también por las obras que yo he leído, como Doctor Pasavento, para detenerme al fin en una que no había oído nunca: Bastian Schneider.

Tras una dispersa y breve búsqueda en internet, descubro que Bastian Schneider es un texto corto que recoge el contenido de una conferencia de Vila-Matas.

Perfecto, pero quién es este Schneider?

El propio V-M dice en su autobiografía literaria que en un texto posterior a la susodicha conferencia, Schneider reapareció para explicarnos a qué se dedica. Dijo que es proveedor de frases, que tiene un archivo con centenares de fichas, todas llenas de citas literarias y frases sueltas, y que es el ayudante de un escritor que parece haber desaparecido.

El texto de Bastian Schneider no puede adquirirse más que como anexo a una nueva edición de Doctor Pasavento, que casualmente es uno de los pocos libros de V-M que he leído, y cuyo argumento gira precisamente en torno a escritores que intentan desaparecer. Pero el hecho de que los dos títulos se publiquen juntos significa dos cosas:

La primera es que si quiero leer Bastian Schneider, estoy obligado a comprar esa nueva edición de Doctor Pasavento, lo cual no voy a hacer. Es verdad que no tengo la menor idea de dónde puede estar mi tomo de Pasavento, pero aún confío en que reaparezca.

La segunda es que, en sus catálogos en la web, las tiendas titulan así al libro: Doctor Pasavento + Bastian Schneider, o a veces Doctor Pasavento, seguido de Bastian Schneider. En cualquiera de los dos casos, si cogiéramos ese doble título y lo estrujáramos haciendo desaparecer los elementos centrales, obtendríamos Doctor Schneider.